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José Manuel: “Me gusta dedicarme a la ganadería de una forma tradicional”


En el último relato de “Ganaderos más allá de la ganadería”, descubrirás una bonita historia sobre el parque natural de Fraguas del Eume.
 

El tercer protagonista de la serie de relatos que narran la vida de nuestros ganaderos es José Manuel Pena. Este ganadero de Leche Celta continúa en la aldea de Alto do Xestoso con el negocio familiar de la ganadería desde el año 1998, cuando su madre decidió prejubilarse. 

Antes de incorporarse como titular de la granja, José Manuel se formó en electrónica a los 20 años y realizó diferentes trabajos que le fueron surgiendo, como la construcción de pozos de barrena en viviendas. Pero siempre desde muy pequeño estuvo en contacto con los animales.

Al hablarnos del momento actual que está viviendo, nos declara con cierta satisfacción que se encuentra casado y con dos niñas pequeñas. Por eso, cuando le preguntamos si cree que sus pequeñas seguirán sus pasos en el mundo de la ganadería, responde que “ahora mismo la mayor tiene 15 años y la pequeña 8, por lo que no lo tienen muy claro”. Pero José Manuel es también consciente de las vueltas que puede dar la vida cuando declara: “todo cambia. También yo a esa edad no creía que iba a dedicarme a los animales y aquí estoy”.

Aunque sus hijas son pequeñas, José Manuel reconoce que siempre que pueden le acompañan en la ganadería. Y es que a la más pequeña le encanta jugar allí y la mayor siempre está dispuesta a echar una mano en la familia, ayudando por ejemplo con el ordeño de las vacas.

También se le nota un cierto tono de orgullo cuando nos habla de Alto do Xestoso, una aldea situada en la localidad de Monfero, perteneciente a la provincia de La Coruña. Y es que esta bonita aldea se encuentra en pleno parque natural de las Fragas del Eume y cuenta con la parroquia de Santa María do Alto de Xestoso que recibe bastantes visitas. 

Y es que nuestro protagonista recuerda con cierto cariño su infancia en la aldea, aunque asegura que tuvo que trabajar mucho. “Ayudabas en todo lo que podías a tus padres porque antes no se contaba con la maquinaria de ahora”. Pero también asegura que compaginaba el trabajo con una vida normal como la de cualquier joven que sale a pasárselo bien con sus amigos.

Pero si hay un sitio de Alto do Xestoso con mayor apego para José Manuel es lo que él y su mujer denominan El camino de la barca de Ramón, donde recientemente abrieron un negocio de alquiler de kayaks. Y es que su abuelo fue la primera persona en construir una pequeña barca para poder cruzar el río y desplazarse hasta la aldea que se encuentra al otro lado. Un rincón al que siempre le tuvo mucho cariño y que en cierta manera le recuerda a sus abuelos Ramón y Mercedes.

Cuando José Manuel nos explica su trabajo en la ganadería, nos aclara que esta no es muy grande ni cuenta con tantas cabezas de ganado como tienen otras granjas. Pero él prefiere apostar por un trabajo más tradicional como es el pastoreo, permitiendo a las vacas pastar durante casi 10 horas al día.

Además de disfrutar de sacar a pastar a sus vacas, nuestro protagonista reconoce que le encanta jugar al fútbol. Por eso, siempre que puede se junta con amigos de la aldea para organizar algún partido o pachanga los domingos.

Historias como la de José Manuel hace que aldeas como Alto do Xestoso, y otros muchos pueblos como este, conserven esa forma tradicional de hacer las cosas que diferencia tanto a Galicia. Conservando la esencia de esta tierra.

Desde Leche Celta seguiremos apostando por la sostenibilidad del medio rural gallego y por recuperar la forma que había antes de hacer ganadería.

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